Colega tuyo ni cagando
11 comentarios »Cuando publiqué el post sobre las carreras universitarias inútiles, lo hice pensando en las deformaciones del mercado que permiten que existan carreras que no pueden (o no deben) encasillarse bajo el esquema de carrera universitaria convencional.
FF lo comentó de la siguiente manera:
“…existen universidades privadas que creen poder enseñar a nivel universitario la carrera de “Literatura Creativa” y tienen a gente pagando un abultado arancel con la promesa de qué ¿Ser un escritor creativo?, ni cerca.
Personalmente creo que las carreras que siguen intentando enseñar Artes a nivel universitario están trabajando sobre el deseo absurdo de la sociedad chilena de tener un título universitario ante todo.”
Bien, creo que podemos llegar a un acuerdo generalizado: hay carreras que no deberían existir. No porque su enseñanza y aprendizaje sea inútil (muy por el contrario), sino porque no encajan en el modelo de enseñanza superior. Pero también hay carreras que son deformaciones del mercado en el sentido en que no tienen el respaldo necesario en infraestructura, malla curricular o campo laboral. Acá hay un saco bien grande donde entran universidades e institutos marca Callampa.
En un foro encontré una discusión sobre el prestigio del área informática en Inacap (también conocido como Incapaz) en relación a carreras similares de otras universidades. Las respuestas son predecibles: algunos derechamente denigran a la institución y sus estudiantes, mientras que otros son más moderados y dicen que depende de cada caso específico.
Lo que salta a la vista es que a nadie se le ocurre hacer la comparación inversa. Creo no equivocarme al afirmar que ante la pregunta fuera “¿Que tan alta es la calidad de la enseñanza en X carrera en la Universidad de Chile con respecto al instituto/universidad privada/centro de formación técnica Pepito? el rango de respuestas estaría entre “La Chile le vuela la raja” y “La Universidad de Chile es inmensamente superior”. La Chile o la Católica se comparan con universidades extranjeras, porque claramente son lo mejor que hay en nuestro país, y eso es una jodida verdad objetiva. Hay áreas específicas donde algunas otras universidades -privadas y tradicionales por igual- tienen suficientes méritos como para pelear los primeros puestos, pero en general en esas dos universidades se concentran los mejores estudiantes.
Un amigo -injeniero*- comentó lo siguiente en Reader en relación al post de las carreras universitarias:
“con todo respeto, yo he leído carteles que ofrecen weas como “ingeniería en deporte”… Que un compadre estudiando algo así me dijera “colega”, sin desmerecer su esfuerzo, me daría como mínimo lata”.
Conozco varios, y todos opinan más o menos lo mismo: los ingenieros en turismo, en deportes, comerciales de casi todas las Ues no están al mismo nivel que un ingeniero de verdad. Y estoy siendo extremadamente amable al usar esas palabras, porque lo que dicen en realidad es algo del tipo “esos conchesumadres no saben ni sumar y se creen ingenieros. Si alguno me dice colega, le pego un balazo”.
Lo mismo me ha dicho mi polola, que estudia Nutrición**, con respecto a la misma carrera en algunos institutos. Es decir, mientras en la Universidad de Chile los revientan con Fisiopatología, Anatomía, Farmacología y otros ramos parecidos, en algunos institutos la carrera dura un año menos y como gran cosa les enseñan la pirámide alimenticia. No importa lo que diga el cartón, la calidad de los profesionales no es la misma. Y eso se repite en todas las carreras. No, no exagero: en todas.
Es cierto que resulta políticamente muy incorrecto tener y defender un cierto elitismo académico. Alguien podría decir que estudiar en cierta universidad o instituto no significa demasiado en el mundo laboral (salvo a la hora de conseguir trabajo), y que un egresado responsable, capaz y proactivo de la Universidad de las Américas es preferible a un tipo genial pero irresponsable y mañoso de la Universidad de Chile.
A la mierda, reconozcan la maldita verdad: no importa la carrera que estudien, preferirían estar en la Católica o en la Chile. No me vengan con huevadas. No me digan que los profesores son los mismos, que en su U hay más estacionamientos, que no hay paros, que el arancel es más barato. Si tuvieran sesos*** no sacarían su cartón callampa de instituto penca o universidad miserable.
Es muy común escuchar cosas como “La Chile es puro prestigio, ya no es tan buena como antes”. Es obvio que nadie es intrínsecamente “mejor persona” por estudiar en la Chile o salir de ahí, pero en términos estadísticos es intelectual, moral y profesionalmente superior. Punto.

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