Metallica en Chile
14 comentarios »Simpático el teloneo de Criminal. Anton tiene un discurso preparado que le he escuchado varias veces (“es la raja estar acá, tocando con los dioses del metal”), aunque el hecho de que se repitan tantas veces como plato de entrada es señal de una carrera consolidada y de una calidad musical más que decente.
Metallica partió con retraso. Estaban esperando que se pusiera el sol para que no les arruinara la iluminación. La gente, acalorada y sedienta clamaba por agua. Un punto negativo para la productora, que podría haber arrendado un camión cisterna para mojar a la gente. Mal que mal, la temperatura en la tarde se acercó a 32° y la entrada más barata era mucho más cara que en otros conciertos. Nadie dice que no pueden vender bebidas a precios exorbitantes, pero tampoco significa matar de calor deliberadamente a nadie.

Sony Ericsson es la empresa responsable de la mala calidad de la foto. Cuando tenga un celular con cámara decente, lo notarán.
Creeping Death. No puedo imaginar un inicio mejor (después de la obligatoria intro de The Ectasy of Gold, obvio). La selección de canciones estuvo muy acertada. Tocaron lo justo del último disco (lo mínimo para justificar el nombre de la gira).
Esperaba con ansias Seek and Destroy, Nothing Else Matters, Sad but True y, obviamente, Master of Puppets, las canciones más tocadas durante la gira. Lo que no esperaba era Fade To Black. Si no fuese un tipo tan jodidamente rudo, se me hubiese escapado una lágrima al escucharla. Tampoco esperaba Fight Fire with Fire ni The Four Horsemen. Eso es algo que convierte a un recital en algo impagable: la sorpresa. Canciones que marcaron momentos de tu vida, en vivo, con miles de personas gritando alrededor, y que no esperabas escuchar ese día (ni nunca).
Tocaron harto, pero se me hizo corto. Pirotecnia precisa y en los momentos correctos. Excelente el uso de las pantallas gigantes. Iluminación y sonido de buena calidad. No digo que fue perfecto, que no hubo fallas, pero simplemente no puedo sino pasarlas por alto. Metallica es Metallica, y punto.
Me comentan que la gente que pagó Cancha General tuvo problemas con el audio durante los primeros minutos debido al fallo de una torre de sonido. Inaceptable error de la producción que hizo que 15.000 personas se perdieran las primeras tres canciones.
Durante un tiempo dejaré de escuchar Metallica. Las canciones me parecerán sosas, débiles e inexpresivas al compararlas con el impacto del show en vivo. Estoy cansado, me duelen las piernas y me zumban los oídos. Quizás mañana agregue más detalles o la foto de rigor. ¿La plata de la entrada? Irrelevante: este fue por lejos el mejor recital de mi vida.
ACTUALIZACIÓN: Compré el audio en alta calidad del recital de Metallica en Chile. Invíteme una buena cerveza y le regalaré una copia.

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