No te vendas
15 comentarios »Que tal.
Sabes que te cuento que el fin de semana estuvimos evaluando el asunto de la publicidad y llegamos al acuerdo que la página tiene una orientación hacia contenidos de pedofilia o cercanos a esta, para lo cual se aleja de lo que nosotros queremos mostrar. Como consejo, creo que se debieran filtrar el 100% de esos posteos ya que nadie querrá que su producto o servicio se relacione con eso.
De todas formas muchas gracias por tu información.
Hasta pronto.
Como algunas de las personas que leen este blog sabrán, soy el Dios Administrador de Tengo un Secreto.
Me llegó ese correo hace unos minutos. No negaré que es muy desalentador. No tanto porque una empresa decida no avisar, sino porque es difícil pensar en cualquier otra que quiera hacerlo.
He recibido innumerables críticas por mi decisión, apoyada (espero que siga siendo así) únicamente por DoctorPC, de permitir la más amplia y explícita libertad de expresión en el sitio. Dejar que se hable de todos los temas de los que se tenga que hablar, y permitir que todos los debates se desarrollen con criterio y responsabilidad. O con puteadas y violencia, que también son expresiones de las personas que visitan el sitio.
Pero cuesta. Cuesta porque cada auspiciador que se muestra interesado por las crecientes estadísticas de visitas se cierra a la posibilidad de aparecer debido a ciertos contenidos valóricamente cuestionables. Y aunque de los casi 500 secretos que hay publicados en este momento, los relacionados con esos temas “complicados” no sean más de cinco, parece que todo quedara enmarcado como un sitio que promueve ciertas cosas que a nadie le gustan.
Puse este comentario en el sitio, en uno de los “secretos” donde se quejan de esa libertad:
No es la primera vez que se quejan, no será la última. Creo que muchos atacan en lugar de reflexionar, de pensar que es lo que pasa en su ciudad, en su país, en su barrio. En cómo evitan que cosas malas les pasen a sus hijos. En como hablar con ellos y enseñarles a decir lo que les pasa. En fortalecer la confianza en la familia y enfrentar los problemas con decisión, prudencia y tacto.
No, es más fácil putear por Internet, en un sitio escondido, que votar por los legisladores que promueven la prevención por un lado y endurecimiento de las sanciones por el otro. Es más fácil escandalizarse que reconocer que puede haber situaciones de abuso en nuestra propia familia. Cerramos los ojos y decimos “acá no ha pasado nada”. Nos mentimos a nosotros mismos, y hay situaciones de abuso en todos lados, pero no, es más fácil creer que soy un saco de weas por publicar cada historia que llega, sea fome, asquerosa, terrible o divertida.
Podría borrar todos los secretos que estén en contra de mis valores, y eso no evitaría que las cosas sigan pasando. Tapar el sol con un dedo es un comportamiento infantil de una sociedad aún inmadura y confundida. Quizás ese es el sentido más profundo de Tengo un Secreto: no seguir a la masa, parar un minuto y reflexionar ¿Estoy a favor o en contra de esto o de aquello? ¿Por qué? ¿En que circunstancias? Y ser capaz de defender esas ideas aunque sea en el indigno anonimato de Internet, ofreciendo un consejo o apoyo a quienes sienten que no tienen nadie en quien confiar. Aprendiendo que hay otros allá afuera que piensan, sienten y razonan como uno, y siendo lo bastante maduro como para entender que no todos pensamos lo mismo y que para llegar a un acuerdo hay que partir por escuchar al otro.
Si tengo que financiar este sitio de mi propio bolsillo (como ha sido hasta ahora), lo haré en la medida de lo posible, y trataré de no venderme. Si no queda otra alternativa, meditaré sobre qué es más importante: el dinero o el derecho a decir lo que se piensa.
Mis convicciones son firmes, y moriré con las botas puestas si es necesario defendiéndolas.
No venderme. No ceder. Al que le gusta bien, y si me remueven toda la publicidad, al carajo. Quizás alguien quiera ayudar. Quizás alguien quiera aportar. Pero cuesta. Cuesta que alguien se comprometa tanto como uno a cambio de absolutamente nada, salvo la utópica satisfacción de ver crecer la cantidad de visitas y de comentarios. De ver que se forma una pequeña comunidad de gente que comparte y opina sobre esos temas. El único que sigue ahí es Doctor PC, que me ayudó a levantar el sitio, puso plata para implementarlo, y que ha renunciado 20 veces pero siempre vuelve a ayudar (gracias weon, en serio).
Sin duda es para mí el momento más duro y amargo desde que tuve mi primer sitio, y pone una sombra de duda y desesperanza sobre el futuro tanto de T1S como de otros proyectos paralelos ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Es realmente un grano de arena? ¿Le sirve realmente a alguien, aunque sea un segundo para contar algo y saber que piensa el resto? ¿Está bien hacerlo? ¿Hago bien en reescribir cada secreto que llega para que todos puedan leerlo? ¿Hago lo correcto al tratar de promover el debate, que la gente use la cabeza y piense, en dejar que todos opinen, en darle espacio a los marginados, a los indeseables, a la escoria de la sociedad?
Si alguien es lo bastante mierda, me dirá alguna estupidez del tipo “Sigue a tu corazón”.
Ahórrenselo, gusanos. Sé lo que tengo que hacer. Sé lo que voy a hacer. This is Sparta, hijos de puta, y si no les gusta se pueden ir a la mierda. No voy a venderme. Cuando tenga que agachar la cabeza y rendirme será porque ya no tenga corazón ni cojones.
A los que no creyeron, con perdón de las damas, que la chupen. Que la sigan chupando.

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