Despenalización del Aborto

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Advertencia: Este artículo contiene imágenes explícitas y desagradables.

Definamos aborto como la interrupción del embarazo por causas naturales o inducidas. Tan simple como eso.

Pensemos por un momento en qué mujeres podrían estar en situación de preferir interrumpir su  embarazo en lugar de tener un hijo:

  • Portadoras de VIH o alguna enfermedad terminal que limite sus expectativas de vida o la del feto.
  • Embarazadas producto de una violación o incesto.
  • Mujeres que saben que el feto tiene malformaciones congénitas o enfermedades graves. (Situación conocida como “falla de fábrica“).
  • Embarazo no deseado, debido a situaciones de escasez de recursos, inmadurez, problemas con la pareja, pocos deseos de hacerse cargo de alguien por los próximos 25 años, etc.
  • Riesgo vital: Por algún motivo médico, el embarazo pone en riesgo la vida de la madre.

Hay un único motivo por el que el aborto, al menos en este país tercermundista, está prohibido sin derecho a réplica: la Constitución protege “la vida del que está por nacer“. Si una mujer es parte de alguno de los grupos que he mencionado, no puede hacer nada al respecto, y estas son sus opciones:

  1. Tener el hijo y criarlo.
  2. Tener el hijo y darlo en adopción.
  3. Tener el hijo y dejarlo en la calle, para que alguien lo encuentre (estos casos son más frecuentes de lo que parece, pregúntenle a cualquier carabinero).
  4. Abortar de manera ilegal.

Esto implica que no hay ningún motivo por el que una mujer pueda decidir de manera libre e informada la interrupción de su embarazo. Tampoco puede decidirlo un médico en caso de que la vida de la madre corra peligro. Es decir, la vida del feto vale más que cualquier otra.

¿Y si lo que va a nacer resulta ser algo como esto?

El aborto no es malo en todos los casos

Claro, cuando alguien sabe que lo que lleva adentro va a ser un engendro como el de la foto, lo piensa dos veces antes de decir que el feto tiene derecho a nacer. Y es que la belleza de la vida humana está una pizca sobrevalorada. Es posible que un feto en específico no tenga culpa alguna de nada, pero los seres humanos somos bastante miserables en conjunto. Y, seamos serios, es posible asumir el criar un hijo con alguna deformidad grave o alguna clase de discapacidad mental, pero es algo que nadie quiere. ¿Es tan malo abortar en esos casos? Con lo difícil que es criar un hijo (y considerando todas las cosas que pueden salir mal), ¿Podemos juzgar a alguien por preferir no tener un hijo con hidrocefalia o síndrome de down?

Es cierto que suena muy lindo formar parte de un grupo que se autodenomina “provida” y considerar que la mera idea de  un aborto es lo mismo que un asesinato. En términos prácticos, los mismos ultraconservadores que impiden un debate serio sobre este tema son los que después piden mano dura con la delincuencia, los que reducen los beneficios laborales para las embarazadas y los que suben los planes de salud de las mujeres en edad fértil a niveles impagables.

Está demostrado que un hijo no deseado tiene mayores probabilidades de tener malos resultados escolares, de cometer actos ilegales, de consumir drogas de manera problemática.

Lo que está en juego es:

  • El derecho de la mujer sobre sus propio cuerpo y vida (popularmente llamado “libre albedrío”).
  • El derecho a la vida del feto (que incluso en casos de violación no es culpable de nada).
  • La necesidad de control de natalidad (y de permitir a las mujeres decidir cuando tener hijos).

Aunque hay muchas opiniones distintas al respecto, considero que la vida humana comienza con la fecundación, poco después del famoso y placentero sexo sin protección. Eso no quita que me parezca bastante sensato exterminar a una célula que crece, se haya implantado o no en el útero, incluso cuando ya se ha formado el cordón umbilical.  Considero que el límite para un aborto por “irresponsabilidad sexual” es de tres meses. En los casos en que la vida de la madre corra cualquier riesgo, o que el feto sea inviable (por deformidad o enfermedad) no creo que deba existir un límite a la opción médica de practicar un aborto.

Me gustaría vivir en un mundo donde las ballenas y los japoneses puedan convivir en armonía, donde la distribución del ingreso en Chile no sea tan aberrante y donde judíos y palestinos sean buenos amigos. Quizás en ese mundo ideal no existirían abortos. Pero bueno, parece que las cosas son distintas, y en Chile se practican a lo menos 40.000 abortos al año.

Aborto terapeutico

Abortar no es barato.  Nótese que si una mujer no quiere tener un hijo porque no tiene dinero para mantenerlo, difícilmente podrá pagar mucho para deshacerse de él. No faltará quien argumente “si eres ABC1 puedes pagarte una operación en una clínica privada”, pero eso lo dicen como si para la pendeja cuica la experiencia de un raspaje fuese un gratp paseo por un parque lleno de flores. No lo es, y es más opresivo, desde un punto de vista social, para las mujeres de clase alta que para las de estrato medio o bajo, donde de todos modos se espera que queden preñadas bastante jóvenes.

Abortar no es fácil. Ni bonito. De hecho es uno de los procedimientos médicos más desagradables que pueda haber. Y cuando uno mira alguna foto de bebés abortados en el primer trimestre de embarazo (el tope legal en muchos países para un aborto legal), menos se sostiene la idea de que abortar es el mal menor.

aborto

Es verdad, el aborto es muy desagradable. Pero a pesar de su naturaleza bestial no dejará de existir. Ni aunque se castigue con cárcel, multas o la pena de muerte, por el simple hecho que no todas las madres quieren traer a sus hijos a este mundo. Y sólo por eso debe despenalizarse. Si una ley no puede modificar el mundo, debe adaptarse a él. Despenalizar el aborto permite generar una industria, pagar impuestos y ofrecer planes de cobertura médica. Evita que haya mujeres de piernas abiertas en habitaciones miserables mientras les hurgan las entrañas con ganchos. Minimiza los riesgos y establece plazos y procedimientos para realizarlo.

El aborto es una tragedia

A nadie le gusta ver morir a otra persona y la pena de muerte sigue vigente en muchos países. A la gente le gusta comer carne y jamás ha visto como funciona un matadero, ni como se preparan las comidas en los restaurantes, ni la cantidad de ácaros que hay en la almohada. El aborto es asqueroso y terrible, pero es tan real que no se pueden cerrar los ojos frente a eso.

Está demostrado (por el caso de Estados Unidos), que la despenalización del aborto reduce la cantidad de hijos de deseados  que nacen en condiciones adversas. Menos marginados que nacen son menos desempleados, menos delincuentes y menos gastos asociados (sistema judicial, cárceles, seguro social, etc.). A muchos les pareció una iniciativa terrible, pero la verdad suele serlo. El aborto como instrumento de control social.