Un año

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Te invité al cumpleaños de un amigo, que fue justo el mismo día en que se inició el Transantiago. Fue una suerte que pudiésemos llegar, considerando que por culpa mía esperamos un buen rato una micro en el lugar equivocado. Pero llegamos sin mucho problema, con la ayuda de un mapa y un poco de  tu fabulosa intuición femenina.

Apenas pasé a buscarte me di cuenta de que tú también pensabas que algo pasaría. No me explico de otro modo que te hayas visto tan linda. No podía sacarte los ojos de encima, pero estoy seguro de que era lo que esperabas ¿Me equivoco?

Pasamos mucho tiempo abrazados mientras mis amigos me miraban intrigados. ¿Quien era esa chica que estaba conmigo?

Te di un beso. Esperé dos años para dártelo. Y valió la pena la espera. Tuve miedo, pero hice lo que tenía que hacer. Esa noche la pasamos juntos.

No voy a contar toda la historia aquí. No es necesario, creo. Sólo diré que lamento mucho haberte tratado del modo en que lo hice, y peor aún, no haber podido dejar a esa otra persona. Y lamento que llevemos casi un año sin hablar. Porque te arriesgaste por mí y al final saliste perdiendo.

¿Quizás en la próxima vida, C. S.?