Hijito de papá
11 agosto 2009
Hace unos años trabajaba como mesero en un restaurant especializado en cervezas. Todas importadas, y todas europeas. Fue ahí donde refiné mi gusto por la cebada fermentada, que ahora me hace fruncir el ceño ante la poco saludable perspectiva de tomar Escudo o Heinekken. Mi turno era un par de días a la semana de [...]


